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domingo, 18 de junio de 2017

Valiant Hearts: The Great War (Ubisoft Montpellier, 2014) (PlayStation 4)

Ubisoft Montpellier después de lanzar Rayman Legends decidió hacer un juego mas pequeño, recreando los hechos acontecidos en los 4 años que duró la 1ª Guerra Mundial. Valiant Hearts nos propone una aventura gráfica y puzzles con 4 protagonistas y un perro que verán como la guerra cambiará su vida para siempre.


Gráficamente el juego es una declaración de intenciones total, no hacen falta juegos fotorrealistas para hacer un buen videojuego. Simplemente con tener buenas ideas y saber plasmarlas, como es el caso, ya es suficiente. Y es que realmente este juego entra por los ojos, a base de unos diseños hechos a mano y animados gracias al motor UbiArt Framework. Jugablemente es una aventura gráfica sencilla y directa, con unos puzzles bastante fáciles y que no implican quedarse atascado casi nunca, pero por si alguien no descubre la solución a éstos, el juego nos ofrece pistas durante la partida, haciendo que el jugador menos experimentado no se frustre. Quizás la dificultad de los puzzles sea un punto negativo para los jugadores más veteranos pero ello hace que el ritmo narrativo del juego no pierda fuerza.

Claramente el juego tiene un carácter antibelicista, y a su vez es un pequeño homenaje a todos esos hombres que dejaron su vida. A lo largo del trancurso de la historia tendremos a nuestra disposición decenas de fichas informátivas con fotografías narrándonos los echos más importantes de la 1ª Guerra Mundial. 

La banda sonora es sin duda el mejor apartado del juego, y es un caso curioso porque el resultado es el fruto de más de 20 compositores que aportaron sus composiciones para lograr hacer una banda sonora épica y emotiva, de las mejores de los últimos años sin miedo a equivocarme. Destacando el delicioso tema 'Little Trinketry' de Daniel Jacob Teper.

Una pequeña joya escondida en forma de indie, que demuestra que no hacen falta grandes gráficos sino buenas ideas con artistas gráficos talentosos. Si a esto sumamos una buena jugabilidad y una banda sonora inolvidable tenemos ante nosotros un juego que nadie debería dejar escapar.

viernes, 16 de junio de 2017

The Four Kings Casino and Slots (Digital Leisure Inc., 2015) (Sony PlayStation 4)

Creado por Digital Leisure (conocidos mayormente por tener los derechos de la saga Dragon's Lair y Space Ace entre otros juegos de arcade Laser Disc) tenemos ante nosotros un auténtico simulador social de tipo Free to Play, con la posibilidad de jugar al Poker, Black Jack, Bingo, Ruleta entre otros juegos de azar.


Lo primero que te viene a la mente cuando lo pruebas es que recuerda bastante a otro tipos de juegos del estilo, como Second Life o el fallido PlayStation Home. Gráficamente es un juego bastante justito, con un diseño de personajes mediocre, y una tasa de frames que llega a desesperar por lo mal optimizado que está el juego, va a pedales directamente. La música es machacona hasta decir basta.

Aunque el juego ofrece la experiencia de interactuar con otros jugadores, lo importante del juego es que es un casino. Podremos jugar a máquinas tragaperras, Bingo, Póker, Black Jack, Ruleta etc. En este apartado no hay peros, el apartado gráfico cumple y jugablemente las partidas tienen bastante ritmo, tanto que nuestras fichas se evaporarán tan rápido como las ganamos, aunque el juego cada cierto tiempo te regala 250 fichas para que puedas seguir divirtiéndote.

Por un lado los juegos de azar son entretenidos, siempre y cuando disfrutes jugando a este tipo de juegos virtualmente. Se nota el esfuerzo puesto por parte de Digital Leisure, con bastante opciones a nuestro alcance para que la experiencia social sea más rica (customización de tu personaje, interacción con otros miembros, etc), pero técnicamente es mediocre, y el menú lento y poco intuitivo, cuesta bastante moverse por él. Me gustan este tipo de juegos, pero me sobra completamente el apartado social.

domingo, 11 de junio de 2017

Gems of War (Infinity Plus 2, 2014) (Sony PlayStation 4)

De los creadores de la exitosa saga Puzzle Quest nacía este Free to Play titulado Gems of War. Juego de tipo puzzle, con toques de RPG y coleccionismo de cartas lanzado para las plataformas PC, Sony PlayStation 4, Microsoft Xbox ONE, iOS y Android.


Jamás he sido amigo de los juegos F2P, un juego que te pone la miel en los labios para posteriormente pedirte dinero por cualquier tontería no va conmigo. Pero si me pones delante un juego de los creadores de 'Puzzle Quest' esto ya es otra cosa. Adictivo sería la palabra que definiría a esta maravilla de juego. Las horas pasan volando, y es que si un servidor ya es un fanático de los juegos tipo puzzle, añádele toques de RPG y ya la tenemos liada. 

Lo que primero que llama la atención de este juego es que entra por los ojos, destacando el colorido y los buenos diseños de personajes, y no son pocos los que aparecen en el juego en forma de carta coleccionable. Estas estarán organizadas en 5 grupos de color (estilo Magic The Gathering), a partir de ello tendremos que crearnos un equipo de 4 personajes combinando sus diferentes atributos, habilidades e incluso colores para potenciar estados. Jugablemente va mas allá del típico juego de puzzle, aquí entra en juego (y nunca mejor dicho) un poco la estrategia de cada uno a la hora de hacer explotar gemas para poder rellenar los contadores de maná de cada personaje y poder realizar ataques, y así acabar con las cartas del oponente hasta dejarle a cero. A esto hay que sumarle una gran banda sonora que enfatiza aún más si cabe las partidas, junto a unas tramas simpáticas que hay en cada reino a conquistar, que nos ayudarán a meternos un poco más en la piel de nuestro personaje protagonista.

Quizás la parte negativa es que a medida que vas avanzando es más dificil progresar y conseguir oro o almas para evolucionar nuestras cartas, y aquí es donde entra la parte Free to Play del juego, 'invitándote' a comprarles packs para poder evolucionar con cierta facilidad. Aunque la posibilidad de ganar oro y demás por méritos propios está ahí, mediante combates en la Arena o en Eventos semanales, hay que dedicarle muchas, muchas horas, llegando a un punto que se hace muy lento el subir atributos sin pasar por caja y aquí es cuando nos topamos con el problema de los F2P, en lugar de sacar el juego completo en físico sin tener que hacer micropagos todo el tiempo (y no son nada baratos por cierto).

Juego recomendadísimo y muy adictivo. Un apartado artístico bellísimo, brillante jugabilidad y una banda sonora épica.

sábado, 10 de junio de 2017

Agente 007 Contra el Dr. No (Dr. No, Terence Young, 1962)

Un agente secreto y su secretaria del MI6 son asesinados en Jamaica. James Bond viajará hasta allí con la misión de investigar lo sucedido. A su llegada descubrirá la existencia de una organización secreta con la intención de extorsionar al mundo entero empezando por Estados Unidos.


Primera película de la exitosa saga de James Bond, y que establecería las bases de los aspectos icónicos que han sido seña de identidad en toda la saga, como la escena de apertura, las chicas bond, un malo megalómano o parajes exóticos entre otros. Connery se desenvuelve con el personaje como pez en el agua, su sola figura llena la pantalla, elegante, sexy, rudo, seco ... todo ello lo convierten en el mejor Bond de la saga sin duda.

Aparte de ser importante por ser la primera película James Bond, se le tiene que reconocer que sentó las bases del cine de acción que después vendría. Las peleas están bien filmadas, coreografías sencillas pero correctas, con un Connery muy bruto, sin una técnica refinada pero aplicando alguna llave de judo y pegando hostias secas como panes. Las escenas de persecución no son un derroche (incluso desmerecen un poco por el uso de las proyecciones de fondo) pero son más que correctas. Todo ello muy bien rodado por un artesano en la matería como era Terence Young. Aunque hayan pocas escenas con parajes de Jamaica (la mayoría está rodado en Inglaterra) es digno de elogio sacar un producto final así con un presupuesto tan ajustado. Es interesante resaltar, aparte de lo mencionado, como Bond nos enseña trucos de espía para saber si le han abierto el armario ropero o manipulado su maletín. La banda sonora, sin obviamos el icónico tema de James Bond es mas bien mediocre. 

Argumentalmente la cinta es muy básica, incluso a ratos peca de ritmo lento con una historia poco atractiva. La chica bond sería Ursula Andress, que se haría famosa junto a su bikini blanco y su cuchillo. Como actriz era bastante limitada pero para lo que se la contrató cumplió con creces. Se convirtió en un icono sexual en toda regla, sabiendo explotar su físico apareciendo desnuda posteriormente en varias ocasiones para la revista Playboy. No es casualidad que se la contratara en lugar de Anita Ekberg (aparte del sueldo generoso que pedía), por avatares del destino llegó a manos de los productores una foto suya en camiseta mojada luciendo unos pechos enormes quedando impactados, y esto mismo se recrearía en un momento de la película, sin sujetador alguno. La Andress era explosiva para la época, pero para mi gusto Sylvia Trench me impactó más, aún sin tener el explosivo cuerpo de la otra, llega a estar mas sexy y sensual con mas ropa que la Andress en bikini, cuestión de gustos. El malo megalómano del Dr. No siempre me pareció un personaje bluf, aparece muy tarde en la cinta, y no impresiona, no tiene el carisma que sí tendrían malos posteriores. Por no decir que aparece poco y ofrece una pelea contra Bond lamentable, a la par de su muerte, ridícula a todas luces.

En definitiva una película correcta que quizás ha envejecido mal por su falta de ritmo y una producción demasiado ajustado, aunque mejor de lo esperado al sólo disponer de 1 millón de dólares de presupuesto. Connery está soberbio, elegante, se mueve con soltura a pesar de su altura, fornido (el traje le queda niquelado), solvente en las escenas de acción y arrebatador como conquistador de féminas. Y es que las señas de identidad de la saga ya estaban en esta cinta bien definidas.

jueves, 8 de junio de 2017

La Carrera de la Muerte del Año 2000 (Death Race 2000, Paul Bartel, 1975)

Después del gran crack de 1979, los Estados Unidos de América han pasado a llamarse Provincias Unidas de América. El mundo y la sociedad cambiarían para siempre. A partir de estos hechos se celebraría cada año una carrera transcontinental en la cual no habrían reglas, todo valdría con tal de llegar el primero a meta o tuviese el mayor número de puntos por atropellar personas.



Se dice que Roger Corman jamás ha perdido dinero haciendo cine, que del dinero ganado por una película rodaba tres más. Y por eso se podía permitir rodar películas como esta 'La Carrera de la Muerte del Año 2000', protagonizada por un David Carradine que acababa de terminar de grabar la serie 'Kung Fu' (1972-1975) y necesitaba hacer despegar su carrera cinematográfica. A este le acompañaría la preciossa Simone Griffeth que no tuvo mucho éxito en el cine y será mas recordada por su periplo en series televisivas como 'Buck Rogers'. Silvester Stallone sería uno de los coprotagonistas, haciendo gala de una sobreactuación de las de quitarse el sombrero, de aquellas que merece la pena verle en versión original pegando berridos con el labio torcido, un espectáculo en toda regla. Y en el buen sentido de la palabra que a Sly le quiero y admiro mucho, pero se le notaba muy verde, aunque ya demostraba que era muy espabilado, modificando y escribiendo parte de sus diálogos en la película. Louisa Moritz sería su compañera de reparto, un mero florero que sólo sirve para mostrar sus tremendas tetas. De todo el resto del elenco me gustaría destacar la intervención de la guapísima Roberta Collins, sin duda la actriz que mas en serio se tomó la película, y se nota en pantalla. Corman, que no es tonto, supo sacar partido de las féminas filmándolas en diferentes escenas con desnudos, gratuitos la mayoría, pero de manera elegante.

La acción, aunque abusa de la cámara rápida, es un disfrute: saltos, derrapes, explosiones, persecuciones ... de todo. Y todo ello con un compendio de coches diseñados por un mono con lápices de colores, horribles es quedarse corto. El argumento, aunque tiene su puntito crítico y de denuncia, es una soberana porquería. La premisa tonta y el desarrollo lamentable, con situaciones absurdas mas propias de una serie de dibujos tipo 'Looney Tunes'.

Carradine intenta darle una profundidad a su personaje que no existe, Satallone está espitoso como pocas veces le hemos visto, y ello funciona para el conjunto, al ser tan mala su actuación son unas risas aseguradas. Tenemos explosiones, persecuciones, chicas guapas y desnudos. La producción es pobre y los efectos especiales de saldo, pero se nota que hay ganas de hacer algo bueno y entretenido cuanto menos. Y todo ello con un ritmo endiablado. Y es que es imposible aburrirse con esta cinta, todo el conjunto hace que te lo pases pipa, ya sea por la acción, por los tróspidos diseños de los coches o por lo malas que son las actuaciones, pero divertida es un rato largo. Serie B de la buena.